Te aconsejamos cómo liberarte de tus deudas
- Grupo W

- Aug 1, 2018
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Salir de una deuda y mantenerse sin una deuda no es fácil. Lo más probable es que leas el presente artículo porque ya hayas acumulado una deuda cuantiosa y pienses que es imposible salir de ella. Aprende a dejar de contraer nuevas deudas y cambiar tu vida para siempre.

Deja de aumentar tu deuda. Si tienes alguna tarjeta de crédito al límite, córtala por la mitad. Si tienes más de una tarjeta de crédito restante, córtalas. Una vez que termines, solo te quedará una tarjeta de crédito. También corta toda tarjeta “conveniente”, como las del combustible, las de los centros comerciales, etc. Utilizarás esa única tarjeta de crédito para comprar solo “cosas de emergencia” y las que sepas que podrás saldar en poco tiempo hasta que puedas controlar por completo tus gastos.
Registra tus gastos. La idea de anotar cuánto gastas es un concepto que la mayoría encuentra molesto en el mejor de los casos e inútil en el peor. Sin embargo, esto es en realidad la clave para salir de las deudas. Estás endeudado porque gastaste dinero que no tenías. Si eres como la mayoría de las personas, tu deuda no proviene de solo realizar una gran compra, sino de gastos menores acumulados con el tiempo. Evitar más deudas empieza con saber en qué gastas tu dinero. Todos los días de un mes (por lo menos), anota cada centavo que gastes, por pequeño que sea.
Clasifica tus gastos. Clasifica tus gastos mensuales en grupos razonables de “imprescindible”, “prescindible” y “deseable”.
Las cosas “imprescindibles” son aquellas que causarán daños si no las compras: comida, alquiler, medicinas, comida para animales, etc.
Las cosas “prescindibles” son aquellas que necesitas, pero puedes prescindir de ellas por un tiempo: ropa nueva para el trabajo, membresía del gimnasio, etc.
Las cosas “deseables” son aquellas que no necesitas, pero mejoran tu vida: suscripciones a revistas, periódicos, televisión por cable, salir a tomar un café con tus amigos cada semana, mensajería instantánea en tu teléfono, etc.
Al hacerlo, tendrás una mejor idea de en qué gastas tu dinero y descifrarás en qué necesitas reducir tus gastos. No tienes que eliminar todas las cosas “prescindibles” y “deseables”, pero échales un vistazo primero. Uno de tus gastos saldará tu deuda. Siempre tendrás que pagar más del monto mínimo requerido; en caso contrario, te tomará mucho tiempo eliminar tu deuda.
Elabora un presupuesto basado en el registro de tus gastos. Anota el monto gastado el mes pasado en cada categoría de gastos para presupuestar los gastos del mes siguiente. No te impacientes si sientes que el monto es excesivo. Por el momento, solo escríbelo.
Usa únicamente dinero en efectivo. Si estás en aprietos por la manera que usas tu tarjeta de crédito, asígnate un monto determinado para gastar al mes, por ejemplo, en las compras del supermercado.
Calcula el monto que utilizarás para pagar parcialmente tu deuda. Al revisar tu nuevo presupuesto, podrás ver los campos en los cuales podrías recortar gastos. También podrías ver las categorías en las que necesitarás gastar más.
Al realizar este paso, nadie sugiere que elabores un presupuesto insostenible. Compáralo con ponerte a dieta: si tratas de restringir las calorías en exceso, ¿qué es lo primero que debes hacer? Eliminar las donas, ¿verdad? En esto, la clave es ser realista.
¿Gastas tu dinero en la membresía de un gimnasio que nunca usas a pesar de tener la intención de hacerlo? ¿Qué pasa con los L70 al día que gastas todos los días en el café que tomas por la mañana antes del trabajo, o con tu hábito de tomar 5 latas de gaseosa de dieta al día? Lo más probable es que tu presupuesto tenga un poco de grasa que puedas reducir. Al final de este ejercicio, debes concebir una cifra, un monto de dinero que puedas destinar a pagar parcialmente la deuda, así que anótala.
Anota esa cifra a diario, pero si no quieres seguir anotando todos tus gastos, entonces solo apunta lo que gastas cada día en las categorías cuyo consumo trates de reducir. Esto te dará una idea muy clara de lo bien que te va. Además, ello puede ayudarte en la decisión de no realizar una compra si sabes que vas a sobrepasar el monto presupuestado.
Estima el monto adeudado, a quién le debes y en qué condiciones. A menudo, la deuda puede ser agobiante porque no tienes realmente una idea clara de cuán endeudado estás. Reúne tus facturas y elabora una hoja de cálculo o lista simple de todas las deudas que tengas. Anota todos los datos pertinentes, incluso el nombre del acreedor, saldo total, pago mínimo mensual y tu tasa de interés.
Empieza a saldar tu deuda. Toma el dinero para el pago parcial de la deuda que recortaste de tu presupuesto en el paso 4 y utilízalo para reembolsarla. Te recomendamos priorizar las deudas a las cuales vas a destinar este dinero adicional.
¿Tienes deudas atrasadas y tus acreedores se la pasan en tu puerta exigiendo su pago? ¿Tienes deudas con tasas de interés muy altas? Entonces, ten en cuenta estas prioridades.
Además, considéralo si ya estás realizando un pago mínimo de L1,500 de dicha tarjeta con un interés alto. Si empiezas a enviar L8,000 por mes (el monto mínimo que ya estás pagando más el dinero para el pago parcial de la deuda), una vez que termines de pagar, entonces habrás aumentado la cifra para el pago parcial de la deuda. El próximo acreedor podrá obtener el monto que ya percibe más L8,000 y cada deuda se hará más fácil de cancelar que la anterior.
No te rindas. Lo más probable es que tu endeudamiento no sea de un día ni que salgas de ello en un día. Las soluciones rápidas no duran, sin embargo, aprender a administrar tu dinero puede traer mucha tranquilidad a tu vida y podrás dedicar tus esfuerzos mentales a cosas más divertidas.






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